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c/ramón y cajal, 49, bajos
08012 barcelona

yogamargabcn@gmail.com

Nuestra escuela nace de la experiencia de nuestra fundadora, Margherita Angelozzi, como practicante y enseñante de Yoga tras haber practicado diferentes estilos de Hatha con varios maestros reconocidos. Durante los años precedentes a la fundación de la escuela, conoció y entró en contacto con muchos practicantes y amantes del Yoga, compartió con varios maestros las inquietudes relacionadas tanto a la práctica y a la dificultad del camino como a la enseñanza, observando que en el mundo del Yoga contemporáneo a menudo se oponen dos excesos: el dogmatismo vs. la profanación, el fundamentalismo vs. la completa falta de rigor, las etiquetas vs. la nada.

 

A partir de su experiencia practicando estilos de Yoga cristalizados o métodos encasillados, Margherita ha continuado explorando y

descubriendo el camino hacia una forma de practicar y de enseñar más abierta, menos incuestionable, lo cual no implica ser carente de rigor o metodología sino estar acorde con la realidad: todos tenemos ambiciones y cuerpos distintos, necesidades diversas y creencias personales, sin embargo quienes realmente están interesados en el Yoga, dedicados y respetuosos hacia sus maestros, merecen la oportunidad de recibir enseñanzas de calidad para no depender de un centro de Yoga, de un profesor o de un estilo sino para obtener las herramientas indispensables para alcanzar el discernimiento por ellos mismos. Creemos que ésta es la forma más elevada de enseñanza. De esta manera, la proximidad al maestro no es imprescindible para cumplir con una rutina de crecimiento psicofísico sino un valor añadido que enriquece al alumno y a su mentor. Nuestra enseñanza está diseñada, por un lado, para guiar e instruir al alumno, ayudándole a tomar conciencia de su cuerpo, demostrándole que al profundizar en ello es más facil obtener beneficios mucho más que físicos y, por otro lado, para que el alumno desarrolle interés en la autopráctica: tras haber aprendido una metodología, familiarizarse con la práctica individual en las sesiones de autopráctica de la escuela, todos en la misma sala pero cada uno trabajando individualmente conforme a su nivel y sus necesidades.

Tras haber enseñado en varias escuelas y países, especialmente en Barcelona, la comunidad de personas que se fue formando alrededor de estos valores en sus clases dio el impulso a Margherita para crear una escuela propia y sistematizar este tipo de enseñanza. La satisfacción más grande ha sido darse cuenta de que, tras haber seguido nuestro método durante algún tiempo, los alumnos que decidieron formarse con Margherita, gracias a su naturaleza exigente pero amorosa, han desarrollado un conocimiento y un dominio increíble de la disciplina. Lo que Margherita logró después de muchos años, sus alumnos lo han aprendido al cabo de muy poco tiempo y de forma no dogmática, consiguiendo pensar 'fuera de la caja'. Estos alumnos han merecido la oportunidad de empezar un camino de enseñanza, apoyados por Margherita en los momentos más difíciles tanto a nivel de práctica como de instrucción para que la calidad de ambas sea siempre elevada y porque cuando el camino conduce una persona a compartir lo que aprende constantemente, no es nunca un punto de llegada sino un nuevo comienzo y una continua evolución.